Eureka

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Buscando y buscando al fin di con la tarjeta que iba a ilustrar el bollogossip de febrero. ¡Pues menuda soy yo como se me meta algo entre ceja y ceja!. Eso sí, siento que la imagen sea tan pequeña.
Con algo de retraso ¡enhorabuena Hester y Bruge!

Crónica de un conciertazo

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No es guapo. No es sexy. Pero es el único tío que me ha puesto la carne de gallina y los pezones erectos y con eso lo digo todo. Otra crónica más formal aquí

Canciones que enamoran

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Hubo una temporada en mi vida en que oía la radio a todas horas. Enganchaba a los Gomaespuma por la mañana y no desenchufaba M-80 prácticamente en todo el día. Sin embargo, con la radio, me ha pasado un poco lo mismo que con la tele: hoy por hoy casi no la escucho, apenas cuando me canso del cd que llevo en el coche y como llevo ya unos pocos meses con el mismo cd y me da pereza grabarme otro, últimamente escucho la radio todos los días de camino al trabajo.

El caso es que con esto de San Valentín, quien más, quien menos ha montado un programa especial del tipo “canciones para enamorar” o “llama diciendo cuál es tu canción romántica y te regalamos una cena para dos”. Y dándole vueltas al asunto (al de la canción que enamora, porque lo de llamar me parece un horror), empecé a pensar si Farala y yo teníamos una canción, “nuestra canción”, y cuál sería.

Durante este tiempo le he mandado, dedicado, cantado y susurrado un montón de canciones preciosas. Le he descubierto grupos y estilos que desconocía y ahora le encantan y sin embargo, si tuviera que decidirme por alguna, creo que elegiría la canción que inexplicablemente nos unió.

Y es que en la más pura línea LSL le mandé este pedazo de tema que reproduzco a continuación.



Mira que le echaste valor, Faralita. Menos mal, que luego mi presencia arrebatadora deshizo cualquier entuerto que pudiera liar la dichosa canción.

Si naciste pa martillo... del cielo te caen los clavos

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Esta sin dudas, es una de mis frases favoritas, porque la mayor parte de las veces es una verdad como un templo.

Yo vivía en el paro, si no feliz y contenta, al menos tranquila. Me levantaba moderadamente tarde, perreaba y/o marujeaba por casa, jugaba al farmville, me apunté a varios cursos e incluso a un club de lectura. Por las tardes iba a ver a la novia y me sobraba tanto tiempo que incluso me ofrecí a hacerle de señorita kalighat personal assistant y me dedicaba a hacerle recaditos, cosa que le ponía bastante y me cobraba en carnes y todos felices.

El último curso al que me apunté ya me empezó a fastidiar porque 5 horas por las tardes de lunes a viernes se me hacía un poco cuesta arriba. Luego encontré trabajo y como se me solabapa con el final del curso, tuvieron el detalle de dejarme salir a las dos para poder acabarlo. Apenas paraba en casa media hora para comer y ya tenía que irme a clase. Volvía con el tiempo justo para cenar, ducharme y apañar las granjas (cosa que me lleva unas dos horas entre pitos y flautas). Por que sí. Lo admito. Tengo dos. Farala dice que lo mío es muy fuerte, que dos granjas consumen demasiado tiempo y que la granja 2 me la tome con más calma. Yo ya le había empezado a hacer caso y plantaba cosas que tardaban más en salir. Hasta hoy.

Hoy han vuelto a operar a mi cuñada de lo suyo (el culo) y van 5 veces ya. Me pregunto que tendrá ahí. Mi hermano, cual solícito esposo, no se desviará de su lado en un par de días. Cuando estaba esperando que saliera del quirófano me mandó un sms diciendo que había caído en la cuenta que tiene sus ¡5 granjas! manga por hombro y que si me podía ocupar (esto del multigranjeo debe ser cosa de familia). Yo le contesté que necesitaría emails y contraseñas, pensando que no me los iba a dar. Qué equivocada estaba. Adivinad quién está jugando temporalmente con 7 granjas. ¿No querías caldo?. Pues toma tres tazas. Como dirían por ahí, hay que se joder. A este paso voy a tener que contratar a alguien que me eche una mano.

Entre tanto, me voy a recoger una cosecha de berenjenas.