Cómo conocí a la suegra

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La verdad es que no recuerdo exactamente cuándo fue. Supongo que a primeros del 2008, unos meses después de que le diera el primer ictus. Nos presentamos sin avisar porque Farala tenía que recoger a Elenita e iba a ser cosa de un minuto y precisamente porque iba a ser algo rápido insistió en que subiera. Yo que me dejo liar con una facilidad pasmosa accedí y allá que me colé y en su casa me planté.

Abrió la puerta su otra madre (SOM) y Farala, muy cool, hizo las presentaciones, así que yo, igualmente cool, aguanté el tirón tan ricamente. Farala desapareció por un pasillo a buscar a Elenita y yo me quedé manteniendo una charla de ascensor en el recibidor con SOM, esperando no tener que ir más allá y salvar la situación sin mojarme ni un pelito más. ¡Qué poco conocía a Faralita!. Tardó poco poquísimo en asomar la cabeza por el pasillo haciéndome señas para que pasara al salón a ver a la que la parió (LQLP). Y con la facilidad pasmosa anteriormente mencionada para dejarme liar y porque tenía delante a SOM no era plan de empezar a jugar al "tú primero que a mí me da la risa", me dispuse a conocer a LQLP.

Habían sentado a LQLP en una silla de ruedas delante de una mesa camilla y estaba entretenida con la tele pero sin hacerle mucho caso. Farala me había contado que le hablaba de mí o de nosotras muchas veces, pero LQLP después del fiasco de la miniex no había querido saber nada más de los rollitos (yo aún no había ascendido a la categoría de novia) de Farala, así que no dio muchas muestras de reconocimiento. Farala hizo las presentaciones pertinentes y salió a yo no sé qué. Ahí me dejó. Sola ante el peligro. Y me fui a darle dos besos.

No sé qué me pasó. Estaba plantada a medio metro de LQLP y en vez de acercarme un poco más, me propuse darle los besos desde donde estaba. Y tan lejos me pillaba que al inclinarme vi que no llegaba y tuve que levantar una pierna para hacer contrapeso y no pegarme una "costalá" al seguir inclinándome. No hablo de un levantamiento discreto, no. Estoy hablando de que creo que el talón hubo un momento que superó el nivel de mi coronilla. Yo no sé si flipó o se pensaría que yo creía que tenía la peste o qué. No le dio tiempo a nada porque tras esa extrana demostración de equilibrio, coordinación y educación, entró Farala y empezó con las despedidas.

Hoy veré cómo se desenvuelve Farala, que es a ella a la que le toca conocer a la mia mamma. No sé si el escenario es el más ideal (una iglesia), ni la ocasión la más indicada (un funeral). El resultado creo que lo tendréis en Farala's.

8 comentarios:

Hasta los pelos dijo...

Sola, solísima ante el peligro, vaya miedoooo!!!... pero parece que saliste ilesa y tu coronilla también. Si es queee...

Morgana dijo...

jajajajaja me partoooo!! Me lo he imaginado perfectamente jajajja

Nefer dijo...

Vaya tela Kali, pero prueba superada,no?. Anda que...ahora ya sé porqué te cargas los colchones, si haces posturitas así en todos los sitios...

kali dijo...

@hasta los pelos: es que soy una mujer de recursos y de un equilibrio infinito (menos cuando voy fina)

@morgana: yo no me partía. más bien me volcaba.

@nefer: es mi deporte favorito. las posturitas. le estoy buscando el punto al viscoelástico ese jejejejeje

Marcela dijo...

puf, eso de conocer a las familias me da cierto repelús, pero bueno si hay que hacerlo mejor tener buen equilibrio, ajajjajaa.

Mármara dijo...

Sólo con imaginarme el "momento equilibrios", me tengo que partir, Kaliope Fernandita. Ahora bien, desde aquí te lo digo, no he visto nunca una metáfora más acertada de las relaciones parejil-familiares que ésta.

Club dijo...

jajajajjajaja
parece que te estoy viendo hacer contorsionismo... que buena tienes que ser en la cama pillina!
;)

marga dijo...

me encanta el humor que tienen... brillante!

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Escupe, Guadalupe