Este fin de semana hemos decidido Farala y yo irnos para Zaragoza. Elenita se queda con unos amigos y como
diría Almodóvar, vamos como vaca sin cencerro. Así que ni corta ni perezosa me dispongo a buscar un hotel, le pongo una velita a
Trivago y me aparece un hotel de 5 estrellas a 59 eurillos la noche. ¡No está nada mal!. Démonos un caprichín, pues.
Relleno toooodo el chorrazo de casillas. Le doy al último botón y ¡zas!
bofetón en todo el morro me sale un error y que llame a los de Hotels.com. Al menos es un 900, me digo, cosa rara en este tipo de cosas. Marco el número y me sale una tía hablando en inglés. ¡Glups! tengo el inglés en los carcañales, pero coño, para una oportunidad que tengo de hablar en inglés...
Le empiezo a revelar mi rollo: que estaba tratando de hacer una reserva en un hotel y de repente me doy cuenta que a saber en qué parte del mundo mundial andará la tipa esta. Así que le digo que llamo de Ejpaña y no sé si es que le estaba costando entenderme o qué pero inmediatamente me ofreció una interlocutora española. Vengaaaa. Y viene una mujerica saludando:
Mujerica: buenos días
Yo: buenas tardes
Mujerica: ¬¬'
Yo: es que intentaba hacer una reserva para el chupihotel éste y al final de todo el proceso me ha dado un error.
Mujerica: (le traduce todo esto a la que me estaba atendiendo primero). ¿Me da el número de seguimiento?
Yo: en ningún momento me ha aparecido ningún número de seguimiento.
Mujerica: (le traduce otra vez a la otra y luego me traduce a mí lo que dice). ¿Y el número del localizador?
Yo: oiga que es que no me ha salido ningún número de nada.
Mujerica: (vuelve a traducir)
Yo (pensando): menudo coñazo lo de la intérprete si lo sé no digo nada, cagontóloqueseremenea.
Mujerica: ¿de dónde llama?
Yo: vengo de la web de hotels.com
Mujerica: (traduce y la otra responde) es que nosotros no llevamos nada de hoteles. Esta es una empresa de chuputruskis (no me acuerdo).
Yo: (juer haber empezado por ahí, ¿qué pasa con la tía esta?, ¿no sabe para quién trabaja?). A lo mejor me he equivocado al marcar. ¿Estoy llamando al 900000000?.
Mujerica: no se lo puedo decir.
Yo: (ostras pedrín ¿a dónde coño estaré llamando?. lo mismo a la mismísisma central del
MI5) ¿pero cómo que no me lo puede decir?
Mujerica: es que en esta empresa llevamos cientos de números y no sabría decirle si ese es uno de los nuestros.
Yo: (hala tócate los pinrreles). pues nada, muchas gracias por
nada todo y adiós.
A continuación, acordándome de todos los muertos de hotels.com y con más miedo que vergüenza, vuelvo a marcar. Esta vez me responde un tío en inglés (nuevamente) pero se identifica como de hotels.com. ¡Vamos avanzando!
Yo: hola que es que me pasa esto. ¿Podría hablar con alguien en español?
Mujerico: es que estoy solo
Yo: ¬¬' bueno pues nada, que no he podido hacer mi reserva.
Mujerico: ¿para qué hotel era?
Yo: para hotel chupiguay en Zaragoza
Mujerico: ¿dondeeee?
Yo: (con mi mejor acento de Cambridge) Saragossa
Mujerico: ¿podría darme su email?
Yo: sí por supuesto.
Hay que explicar que mi email serio y formal son mis iniciales (nombre compuesto) más el apellido y tengo un apellido más largo que una meada cuesta abajo, y por supuesto, a mitad de camino deletreando me perdí. Y yo venga a insistir. Hasta que va y me corta (y menos mal porque acabo de darme cuenta de que no sé cómo se dice arroba en inglés).
Mujerico: a ver si lo tengo bien: charlie-bravo-mike-delta...
Yo: (flipanding como si estuviera en una peli de Rambo!!). Sí, así es.
Mujerico: pues no lo veo
Yo: pues apañados estamos
Mujerico: ¿es usuario registrado?
Yo: pues no, pero ponía que no hacía falta registrarse.
Mujerico: ah entonces por eso no aparece, espere un momento... sí, aquí está. Hotel chupiguay, día 27 de junio, una habitación doble.
Yo: correcto.
Mujerico: el problema que hubo es que durante su proceso de reserva varió el precio de la habitación.
Yo: (ya me extrañaba a mí el chollazo). ¿Y cuál es el precio ahora?
Mujerico: 85 euros.
Yo: pues va a ser que me busco otro hotel (que no están las cosas para tonterías)
Mujerico: con dios, pues.
Yo: (anda y que te dén) hasta luego.
Comentando la jugada con Farala me decía que seguro que era mentira lo del precio de la habitación, que es el cebo para que llames. Yo la verdad, si es así no entiendo la estrategia, ya que lo único que consiguen es cabrearte después de ponerte la miel en los labios y estar ahí perdiendo el tiempo, te quedas sin reserva.
En fin, emperrada como estaba (ni que fuera maña oyes), volví al ataque con Trivago. Localizo otro hotel, esta vez a través de Barceló Viajes, relleno todo el formulario con sus múltiples pasitos, meto el número de la tarjeta le doy al botoncico y ¡voilá, otro error!. ¡Que no se ha podido hacer el cargo en la tarjeta, que de momento la reserva no queda confirmada y que llame a los de atención al cliente y esta vez es un 902
mecagüenelinternetdeloscojones.
Cuando llamé me aseguraron que no había problema, que todo solucionado, que no pasaba nada, que el precio era el que decían en la web y blablabla. Yo no las tengo todas conmigo y lo mismo dormimos debajo de un puente del Ebro con la fresca. Pero este fin de semana vamos a Zaragoza, lo juro por mis muertoooooooooossss, se pongan los de los hoteles como se pongan. Se prepare la mañosfera.
Y para ir calentando motores para el Orgullo os dejo una petardez