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A contracorriente

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No se puede denominar de otra forma nuestro viaje a Eurodisney. Ya se olía cierto tufillo gafe cuando tuvimos que retrasar el viaje. Pensábamos haber ido en el puente del Pilar, pero por aquel entonces media Francia andaba en pie de guerra contra Sarko por el tema de las jubilaciones y nos dejaban ir, pero no nos garantizaban que pudiéramos volver. Quisimos evitarnos un lío y mira tú por dónde, nos comimos el plantonazo del los controladores españoles.

Cuando llamé a Farala el viernes para decirle que los controladores estaban de "huelga" salvaje se pensaba que era broma. Pobrecica mía. A partir de ese momento vivimos pegadas a la CNN+ viendo cómo el descontrol se convertía en caos y cómo nuestra esperanza de que todo se arreglara para cuando tuviéramos que salir se iba desvaneciendo.

Al menos tuvimos la cordura suficiente para no intentar siquiera acercarnos al aeropuerto el sábado. Es una sensación rara eso de saber que tu vuelo debería estar saliendo tal que a las 14.00 y estar en casa rascándose la barriga. Después de comer discutimos nuestras opciones y dado que Air Europa estaba devolviendo el importe de los billetes cancelados decidimos minimizar pérdidas ya que hoteles, traslados, entradas, comidas etc lo dábamos por perdido. Cual sería nuestra sorpresa cuando la muchacha que nos atendió nos propuso cambiar el billete para la misma hora del día siguiente.

Empezamos así nuestro viaje en formato .rar a Eurodisney. Y mira que me gusta a mí un parque de atracciones, pero el palizón en día y medio que nos metimos no fue normal. Entre el frío, la nieve, la lluvia, las colas, el subir y el bajar acabamos derrotadas. Tanto fue así que a Farala le aquejó un extraño mal. Sucedió un par de horas después de bajar de la única montaña rusa en la que se montó, engañada por el plano del parque. Se quejaba de unas molestias, un dolor parecido a las agujetas. Y ¿dónde?, os estaréis preguntando. Respuesta: en la ingle. El dolor se incrementaba lógicamente cuando andábamos de una atracción a otra y desaparecía misteriosamente cuando entrábamos en una tienda o en una de las cafeterías del parque. Ella lo atribuía al frío así que propuso que la mejor manera de que al día siguiente estuviera en condiciones óptimas de continuar con nuestra maratón particular era un masaje cuando llegáramos al hotel. Y es que Farala siempre me anda liando para que la amase como un pan.

Aquí Farala y yo en plena faena

Ahora bien, queridas amigas, se me plantea las siguientes dudas: dado que no se ha vuelto a quejar ¿le dolía realmente la ingle o simplemente quería pirarse del parque? ¿Cómo se da un masaje en la ingle (he dicho masaje)? Últimamente la veo muy interesada en los pirineos ¿Tengo una novia más pícara lista que los ratones coloraos? Ayssss la duda me corroe. ¡Echadme una mano, primas!

Amparo (editado)

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Allá por el 2004 creo recordar, mi ex me propuso un veranito intenso. El plan era hacer el Camino de Santiago y el descenso del Sella con sus coleguis y luego irnos a la playa por nuestra cuenta. Por aquel entonces (y ahora también, ¡qué leches!) sólo disponía de dos semanas de vacaciones en verano y pasaba de tirarmelas penando andando por esos caminos de dios, cargando con una mochila y peleándome por una cama en un albergue. Así que mientras ellas empezaron el camino en Astorga, yo me uní a ellas en Sarria once días después para completar los últimos 110 km en cinco cómodas etapas.

Llamaba a mi ex a diario para ver qué tal les había ido y no me contaba más que penurias, que si a una le habían rozado las botas, la otra iba con sobrecarga muscular, la de más allá con unas ampollás que pa qué. Para cuando quise empezar a caminar iba cagada porque el panorama que me encontré fue tal que así

(El detalle a observar en esta foto son los pies, no el culo, que os conozco)


La cosa llegó a empeorar hasta tal punto que mi ex no podía ponerse calzado cerrado y tuvo que hacer las dos últimas etapas en alpargates con dos compresas pegadas en las plantas. Nunca olvidaré la marca de las dichosas compresas, Femiday. Las buscamos a conciencia en el supermercado del pueblo. Nada de ultrafinas con alas ni mariconadas de esas. Las Femiday eran un troncho de algodón de un dedo de gordo, que como compresa debían ser un horror de incómodas pero como plantillas le salvaron la vida oyes.

¿Alguien más puede decir que se ha cambiado de compresa en medio de la calle?


Yo iba superpreparada con cremas y potingues varios para los pies y la verdad es que no me salió ni una ampolla. Mi ex flipaba porque decía que las plantas de mis pies tenían el tacto de las de un gato. Exageraciones suyas. Sea como fuere pude acabar el camino sin un rasguño y con cierto sentido de culpabilidad por ello. Pero está visto que el karma es muy cabrón y me la ha estado guardando hasta el sábado pasado.

Unas cuantas bolloblogueras y amigas decidimos echarnos una pachanguita de baloncesto. Como estábamos casi en cuadro jugamos un cuatro para cuatro dejando un cambio por banquillo para poder rotar y no echar los higadillos en la cancha. A los 5 minutos de empezar nos dimos cuenta de que aquello nos seguía quedando grande y decidimos jugar en un solo campo. Aún así una hora de juego da para correr largo y tendido y como soy más bruta que un arado creo que fui la única que jugó todo el partido, y cuando llegó el descanso yo ya iba notando esa desagradable sensación de ir pisando sobre el liquidillo de una ampolla en formación. Para cuando acabó la pachanga y me quité el calcetín, ya no tenía ampolla. Había desaparecido y en su lugar tenía un cráter.
Os presento a mi cráter, Amparo

A lo que hay que sumar: un dedo machacado de un balonazo, que ahora empiezo a doblar del todo, una rodilla magullada (juro que no sé contra qué o más bien quién me la golpeé)


Y un corte en el pómulo, que por muy increíble que os parezca me lo hicieron las gafas, eso sí, clavándoseme al chocar contra ellas un balón que iba a la velocidad de la luz (km/s arriba o abajo). A día de hoy sigo teniendo resentida la napia del golpetazo.



Para que luego digan que el deporte es salud.

En fin, chatas, que la próxima pachanguita a las chapas o a la petanca.

Get your kicks on route 66

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Hubo una época loca en que una panda de bolleras nos planteamos hacer todas juntitas (pero no revueltas) la ruta 66. Aquellos desvaríos sueños finalmente quedaron en agua de borrajas. Pero lo que nos reímos planificando el viaje aquel no está escrito en los papeles así que siempre me quedó ahí el runrun de la dichosa ruta.

El caso es que este verano, entre otras muchas cosas tendré la oportunidad de hacer los últimos 100 kilómetros de la ruta 66, concretamente los que van de San Bernardino a Los Angeles. Ya sé que es una minucia, pero menos da una piedra y hace más daño y además así me voy quitando el mono. Eso sí, si cuando llegue a L.A. veo a Bette, me la quedo. Luego no me vengáis con cuentos y lloros. Si la queríais haberse venío.


Well if you ever plan to motor west
Travel my way that's the highway that's the best
Get your kicks on Route 66
Well it winds from Chicago to L.A.
More than 2000 miles all the way
Get your kicks on Route 66
Well goes from St. Louie down to Missouri
Oklahoma City looks oh so pretty
You'll see Amarillo and Gallup,
New Mexico, Flagstaff, Arizona
don't forget Winona, Kingman, Barstow, San Bernadino
Would you get hip to this kindly tip
And go take that California trip
Get your kicks on Route 66

Gay Icons

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Este verano de recorrer mundo Farala me arrastró (y yo me dejé muy gustosamente) a la National Portrait Gallery a ver una exposición: Gay Icons.

"Gay Icons explores gay social and cultural history through the unique personal insights of ten high profile gay figures, who have selected their historical and modern icons.

The chosen icons, who may or may not be gay themselves, have all been important to each selector, having influenced their gay sensibilities or contributed to making them who they are today".

O lo que viene a ser lo mismo: diez personajes gays (algunos totalmente desconocidos por estos lares) han escogido seis personajes gays o no que les hayan influido o hayan contribuido a hacerles quienes son.

Obviamente escogieron personalidades de todo tipo: políticos (Harvey Milk, Nelson Mandela), músicos (Village People, Bessie Smith, KD Lang), escritores (Patricia Highsmith, Virginia Woolf), deportitas, científicos, actores e incluso algún modelo. El batiburrillo de personajes era considerable ya que alguna coló por allí a su familia, otro a Gianni Versace y chorradas similares, desvirtuando un poco lo que debería ser un icono gay. Eso sí, casi todos lo que aparecían excepto Mandela y Navratilova eran anglosajones y mayoritariamente británicos.

Al acabar el recorrido había unos tarjetones donde el visitante podía explicar quién era su icono gay y por qué. Yo en ese momento me quedé en blanco, porque esto de poner a alguien en un altar no va mucho conmigo. Pero ahora que tengo tiempo y he pensado sobre el tema, voy a hacer mi propia exposición Gay Icons.

La idea es hacer lo mismo intentando escoger seis iconos gays españoles o por lo menos latinoamericanos, pero es que no hay mucho donde escoger y mucho menos entre mujeres. Además en este mundo de cultura globalizada los que más me han influido no siempre han sido de por aquí. De lo que sí me he dado cuenta es que casi todos ejercieron su influencia durante mi etapa de adolescente, y que son principalmente personajes pop adios a mi imagen intelectual si es que alguna vez la tuve

Sin orden ni concierto estos son.

Pedro Almodóvar

Porque después de una dictadura de 40 años no se cortó un pelito y mucho menos la lengua, se puso sus medias de rejilla y se subió a cantar con Fabio McNamara "suck it to me baby" como la cosa más normal del mundo. Porque sus pelis gustarán más o menos, pero sus personajes tienen vida, tienen sexo, múltiples identidades y no van pidiendo perdón ni permiso por ello.

Jose Luis Rodriguez Zapatero


Mira que no es santo de mi devoción, ni este ni ningún otro político, pero al césar lo que es del césar y este prometió y cumplió aunque a los del Foro de la Familia les diera un pampurri.

Prince and the Revolution


Antes de que Prince se borrara el nombre o de que viera la luz y se convirtiera en testigo de Jehová, hubo un tiempo es que sus canciones hablaban de sexo a lo bestia sin tapujos (mucho me temo que Head y Sister entre otras siguen prohibidas en medio mundo). The Revolution era un grupo multiracial, multicultural pero sobre todo resultaban muy ambiguos sexualmente. Entre ellos se encontraban mi primera pareja bollo chispas Wendy y Lisa y que cuando se separaron del grupo siguieron su carrera como dúo hasta la fecha.

Alaska



Sí, crecí al son de la bola de cristal. Los sábados por la mañana desayunaba frente a la tele viendo a los Monster, a Santiago Auserón, a Pablo Carbonell y por supuesto, a Alaska. Por aquel entonces cantaba en Dinarama y el a quién le importa supongo que sería un himno entre iniciados, pero a mí me parecía "sólo" un temazo. ¡Ays que lechona era!. Más tarde lo entendí todito todito y me he hinchado de cantar dicho tema en todo sarao que se precie.

Annie Lennox


Mucho gústame esta mujer de toda la vida. Una vez más, otra que jugaba al sí pero no, aunque con el paso de los años sigue con la misma estética andrógina (usease que no era una pose). Y qué bien canta y qué concienzada. Hasta que no sacaron a Mandela del trullo no paró. Ahora le ha dado por erradicar el SIDA en Africa y como cabezona debe ser un rato, como la dejen igual lo consigue oyes.

Xena, la princesa guerrera



Lo bueno de los iconos es que para que funcionen no tienen que ser necesariamente reales. De hecho, para Charles Sanders Peirce el ícono es un signo que tiene la capacidad de representar a algo mediante alguna semejanza en cualquiera de los aspectos, de ese algo. Xena sería pues la heroína por excelencia: fuerte, inteligente, pragmática, sexy, carismática, persistente... pero es que encima está enamorada de Gabrielle, su eterna acompañante. La serie a partir de la segunda temporada es un monumento al subtext que por momentos se convierte en maintext.

¿Y vosotras que os contáis?. ¿Cuales serían vuestros iconos?.

Para amenizaos mientra pensáis en ello os dejo con un video de una de mis canciones favoritas de Wendy and Lisa (¡del Rockopop madredelamorhermoso!)

Hey nena!

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¿Nos volvemos pa Asturies?*


Es que he llegado a Madrid y por un pelín me da algo. 38ºC según nos bajamos del coche, cuando hemos estado a una media de 23-24 ºC. Así me ha pasado que acostumbrada como estaba a dormir con colchita o inclusivemente manta, hoy me ha costado dior y ayuda conciliar el sueño.

Pero sobre todo se echa de menos a la gente que hemos conocido por allá. Qué encantos, qué cielines, qué atentas. Nos han paseado arriba y abajo enseñándonos la su tierrina, descubriéndonos sus rincones más bonitos de día y de noche. Qué gusto oyes, conectar así de bién. Nos hemos reído lo que no está en los escritos, pero también nos ha dado para charlas bien interesantes. En fin, que no voy a repetir lo que cuentan Marcela, Mármara y Farala en sus blogs.

Por lo demás, la casa sigue igual de desastre que antes de irme. Sigo sin internet, sin aire acondicionado y con la estantería por el suelo. Eso sí, la tele ya se ve y los del aire han abierto un agujero en la escayola del cuarto de baño que vendría a confirmar todas las teorías de Stephen Hawking. Menos mal que probablemente el jueves me pire a la playa a seguir vacacionando, ya que la neurona no me da pa más.

*Esta foto de mis tetas es original de Mármara, pero antes de que la cuelgue ella, pues ya la cuelgo yo, que prestóme mucho.

Pa habernos matao 2: el remate de los tomates

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Como habréis supuesto por mi tardanza en actualizar ando de vacaciones. La versión de Farala es bien distinta, ya que según ella lo que ha sucedido realmente es que mi propia casa me ha nominado y me ha expulsado y ahora me veo obligada a actualizar desde su portátil gracias a un módem usb.

Los hechos son más o menos así: cuando se cayó la estantería yo no le di mayor importancia. Mala suerte, pensé. Pero en esto llegaron a Madrid los calores de querer morirse y cuando con mi penúltimo aliento estiré el brazo hasta botón del aire acondicionado, resultó que había dejado de funcionar. Tras muchas llamaditas a los técnicos que están hasta arriba de trabajo en estas fechas y tener que prometerles sexo oral vinieron y resulta que no saben exactamente lo que le pasa al aparato. Pero eso sí, van a tener que picar la escayola del techo del baño para acceder a donde creen que está el problema. Esto de por sí ya era malo, pero al fin y al cabo he vivido toda la vida sin el invento este. Lo que no había yo calculado es que como estamos de obras en los patios de la finca no podemos abrir las ventanas so pena que te caigan unos pedruscos que ríete tú del Everest y como la calle donde vivo tiene bastante tráfico pues tampoco apetece abrir mucho esas ventanas. Total, que he descubierto las bondades del naturismo en mi propio hogar.

Así andaba yo por casa, en bolas y asándome en mi propio jugo con todo cerrado, cuando la cartera llamó a mi puerta (dos veces). Y no era para echar un polvo salvaje sobre una mesa cubiertas de harina, no. Era que traía una carta certificada. Yo que pensaba que sería una multa de aparcamiento y no viendo escapatoria, la recogí. Cual sería mi sorpresa, cuando descubrí, que efectivamente era una multa pero por saltarse un semáforo. ¡200 lereles (140 si pagas en 15 días) y cuatro puntazos del carnet!. Traía hasta una fotito del suceso en la ¿Castellana a las cuatro de la tarde?. Si yo hace meses que no pasaba por ahí y menos por la tarde. En fin, que era de cuando presté el coche unos días a una que yo me sé ¬¬'

Pero esta no era la última sorpresa que me aguardaba, ni mucho menos. Lo peor estaba por llegar: me quedé sin teléfono una mañana y por la tarde tampoco tenía internet. He estado haciendo de pelota de pingpong entre timofónica y orange y cuando me fui de vacaciones (una semana después aún estaba sin solución) y mucho me temo que cuando vuelva seguirán igual. Malditos capullos.

La última jugada que me gastó la casa es que justo el día antes de irme se dejó de ver la tele. No se veía ni un canal. Todos desintocinados desintonizados. ¿Y qué se puede hacer en una casa sin internet, sin teléfono, sin tele y agobiada de calor?. Pues pirarse. Y nada, aquí ando, por tierras astures, ahogando mis penas en sidra, a la fresca, gorroneando internet y ordenador, conociendo bolloblogueras (esa será otra historia) e intentando olvidar que mi propia casa me ha echado de su seno.

Hala la mañosfeeeraaa!

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Mucho veo escrito este lunes resacoso. ¿Qué puedo decir de este fin de semana?. Estuve en Zaragoza, eso seguro, y Farala también venía. A partir de ahí es todo un enorme borrón en mi memoria. Sólo sé que empezamos muy modositas en una terraza tomando un helado con Club, Superbatu, Cuquina, la Menol y Adelfa y lo siguiente que recuerdo es otro helado en la plaza del Pilar con Ave, Señora M, Olga y su ratita, Adelfa, Club y Superbatu. Qué malo es el alcohol.

Ahora si alguien fuera tan amable de explicarme dos puntos comillas

¿por qué aún me retumban los oídos a ritmo de batucada?

¿vieron realmente mis ojos a la superbatu y a club bailando al ritmo de conexión tijeras?

¿qué leches es un cuesco de cabra?

¿será verdad que le hice ojitos tiernos a un hamster?

¿por qué salió una camarera despavorida ante el ataque de club y la menol?

¿me empitoné en medio del desfile del orgullo maño?

¿existen los casio de oro o lo he soñado?

¿por qué me cagó una paloma al irme de Zaragoza y un pájaro hizo idem cuando llegué a Madrid?

¿pisé el mítico Fangoria y paré sólo para mear?

No sé, creo que son demasiadas preguntas (y las que me dejo en el tintero). Lo que pasó allá, queda entre la mañosfera y yo.

No quisiera terminar sin dedicar un video a la fandelosvidrios, que afirma que las lesbianas tenemos un gusto musical pésimo. Con todo mi cariño, pa ti, guapa, uno de los hits con los que nos deleitaron el sábado la nuit.

A Zaragoza o al pozo

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Este fin de semana hemos decidido Farala y yo irnos para Zaragoza. Elenita se queda con unos amigos y como diría Almodóvar, vamos como vaca sin cencerro. Así que ni corta ni perezosa me dispongo a buscar un hotel, le pongo una velita a Trivago y me aparece un hotel de 5 estrellas a 59 eurillos la noche. ¡No está nada mal!. Démonos un caprichín, pues.

Relleno toooodo el chorrazo de casillas. Le doy al último botón y ¡zas! bofetón en todo el morro me sale un error y que llame a los de Hotels.com. Al menos es un 900, me digo, cosa rara en este tipo de cosas. Marco el número y me sale una tía hablando en inglés. ¡Glups! tengo el inglés en los carcañales, pero coño, para una oportunidad que tengo de hablar en inglés...

Le empiezo a revelar mi rollo: que estaba tratando de hacer una reserva en un hotel y de repente me doy cuenta que a saber en qué parte del mundo mundial andará la tipa esta. Así que le digo que llamo de Ejpaña y no sé si es que le estaba costando entenderme o qué pero inmediatamente me ofreció una interlocutora española. Vengaaaa. Y viene una mujerica saludando:

Mujerica: buenos días
Yo: buenas tardes
Mujerica: ¬¬'
Yo: es que intentaba hacer una reserva para el chupihotel éste y al final de todo el proceso me ha dado un error.
Mujerica: (le traduce todo esto a la que me estaba atendiendo primero). ¿Me da el número de seguimiento?
Yo: en ningún momento me ha aparecido ningún número de seguimiento.
Mujerica: (le traduce otra vez a la otra y luego me traduce a mí lo que dice). ¿Y el número del localizador?
Yo: oiga que es que no me ha salido ningún número de nada.
Mujerica: (vuelve a traducir)
Yo (pensando): menudo coñazo lo de la intérprete si lo sé no digo nada, cagontóloqueseremenea.
Mujerica: ¿de dónde llama?
Yo: vengo de la web de hotels.com
Mujerica: (traduce y la otra responde) es que nosotros no llevamos nada de hoteles. Esta es una empresa de chuputruskis (no me acuerdo).
Yo: (juer haber empezado por ahí, ¿qué pasa con la tía esta?, ¿no sabe para quién trabaja?). A lo mejor me he equivocado al marcar. ¿Estoy llamando al 900000000?.
Mujerica: no se lo puedo decir.
Yo: (ostras pedrín ¿a dónde coño estaré llamando?. lo mismo a la mismísisma central del MI5) ¿pero cómo que no me lo puede decir?
Mujerica: es que en esta empresa llevamos cientos de números y no sabría decirle si ese es uno de los nuestros.
Yo: (hala tócate los pinrreles). pues nada, muchas gracias por nada todo y adiós.

A continuación, acordándome de todos los muertos de hotels.com y con más miedo que vergüenza, vuelvo a marcar. Esta vez me responde un tío en inglés (nuevamente) pero se identifica como de hotels.com. ¡Vamos avanzando!

Yo: hola que es que me pasa esto. ¿Podría hablar con alguien en español?
Mujerico: es que estoy solo
Yo: ¬¬' bueno pues nada, que no he podido hacer mi reserva.
Mujerico: ¿para qué hotel era?
Yo: para hotel chupiguay en Zaragoza
Mujerico: ¿dondeeee?
Yo: (con mi mejor acento de Cambridge) Saragossa
Mujerico: ¿podría darme su email?
Yo: sí por supuesto.

Hay que explicar que mi email serio y formal son mis iniciales (nombre compuesto) más el apellido y tengo un apellido más largo que una meada cuesta abajo, y por supuesto, a mitad de camino deletreando me perdí. Y yo venga a insistir. Hasta que va y me corta (y menos mal porque acabo de darme cuenta de que no sé cómo se dice arroba en inglés).

Mujerico: a ver si lo tengo bien: charlie-bravo-mike-delta...
Yo: (flipanding como si estuviera en una peli de Rambo!!). Sí, así es.
Mujerico: pues no lo veo
Yo: pues apañados estamos
Mujerico: ¿es usuario registrado?
Yo: pues no, pero ponía que no hacía falta registrarse.
Mujerico: ah entonces por eso no aparece, espere un momento... sí, aquí está. Hotel chupiguay, día 27 de junio, una habitación doble.
Yo: correcto.
Mujerico: el problema que hubo es que durante su proceso de reserva varió el precio de la habitación.
Yo: (ya me extrañaba a mí el chollazo). ¿Y cuál es el precio ahora?
Mujerico: 85 euros.
Yo: pues va a ser que me busco otro hotel (que no están las cosas para tonterías)
Mujerico: con dios, pues.
Yo: (anda y que te dén) hasta luego.

Comentando la jugada con Farala me decía que seguro que era mentira lo del precio de la habitación, que es el cebo para que llames. Yo la verdad, si es así no entiendo la estrategia, ya que lo único que consiguen es cabrearte después de ponerte la miel en los labios y estar ahí perdiendo el tiempo, te quedas sin reserva.

En fin, emperrada como estaba (ni que fuera maña oyes), volví al ataque con Trivago. Localizo otro hotel, esta vez a través de Barceló Viajes, relleno todo el formulario con sus múltiples pasitos, meto el número de la tarjeta le doy al botoncico y ¡voilá, otro error!. ¡Que no se ha podido hacer el cargo en la tarjeta, que de momento la reserva no queda confirmada y que llame a los de atención al cliente y esta vez es un 902 mecagüenelinternetdeloscojones.

Cuando llamé me aseguraron que no había problema, que todo solucionado, que no pasaba nada, que el precio era el que decían en la web y blablabla. Yo no las tengo todas conmigo y lo mismo dormimos debajo de un puente del Ebro con la fresca. Pero este fin de semana vamos a Zaragoza, lo juro por mis muertoooooooooossss, se pongan los de los hoteles como se pongan. Se prepare la mañosfera.

Y para ir calentando motores para el Orgullo os dejo una petardez

Viajar ensancha la mente

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Ya actualizo, yaaaaa y no voy a colgar sólo un vídeo del youtube. Al grano.

Veíamos Farala y yo el siguiente vídeo





y me preguntó si ahora que tengo tiempo, haría un viaje así, en plan autoconocimiento. Llamadme loca, pero la verdad es que no me veo un año dando vueltas por un país extranjero (sobre todo con tan pocas posibilidades de comunicación por mi parte) tirando de un carrito con todas mis pertenencias. A mí, más que un viaje de autoconocimiento, me parece un viaje de desconexión, de cortar con todo lo conocido, de dejar espacio para otra cosa que va a llegar.

Por otra parte, un viaje así creo que puede cambiarte completamente porque aquello que dijo el poeta (caminante, no hay camino, se hace camino al andar) es una verdad como un templo. Incluso a veces se puede recorrer un trecho larguísimo sin ni siquiera moverse del sitio, pero ese ya es otro tema.

La pena es que tal y como está montada la vida de hoy en día, a ver quién es la guapa que puede permitirse estos lujos de iniciar un viaje sin prisas y sin fecha de vuelta. Aún recuerdo el único viaje organizado que hice en pareja. Ella renegó para siempre después de la experiencia y me hizo prometer que una y no más. Y no es que nos lo pasáramos mal, sino que el que le trajeran y llevaran de un lado a otro a toque de corneta no era lo suyo, pero también hay que reconocer que por nuestra cuenta no hubiéramos visto la mitad de las cosas.

Así que las preguntas para estas fechas tan indicadas son:
1. ¿viajera o turista?.
2. ¿cuál sería el viaje de vuestros sueños y por qué?