Actualizando, que es gerundio

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Hola a la reducida concurrencia que anda por los mundos blogueriles entre tantas vacaciones. No es que me haya absorbido un agujero negro, ni que me hayan abducido los extraterrestres, ni desaparecido arrastrada por un maremoto. Es que sigo sin internet y ahora que tengo a tiro el miniportátil de Farala, pues aprovecho.

Sí me he acercado hasta la playa para hacerle una visitilla, no desprovista de incidente, ya que con la emoción, al salir a abrirme el garaje, ha cogido las llaves, sí, pero las de su casa de Madrid. Así que la mañana ha empezado con llamada al cerrajero de guardia, que ha cobrado un pastón por abrir la dichosa puerta.

Eso sí, luego hemos disfrutado de la playita y de un estupendo arroz abanda y ahora a quitarme el mono de los blogs mientras acaba de leer “Tomates verdes fritos”. Es curioso lo de Farala con este libro. Se lo regalé allá por diciembre y no quería acabarlo aunque le quedaban escasamente 50 páginas porque le estaba gustando mucho. Yo no entiendo esto mucho, pero es que soy más de releer.

Tambien quería aprovechar la actualización para dar las gracias a todas las que me han felicitado por mi cumple. Tanto aquí como en el blog de Farala, que me ha dedicado un post de felicitación que me ha encantado. Al igual que mi regalo. Ya nunca podré mirar el celofán de la misma manera. Le arranqué el lacito a mordiscos y lo que siguió después es bantante XX.

En fin que ha sido un cumple tranquilito pero guay. Y lo mejor es que aún queda muuuucho verano de dolce far niente por delante: 9 días de playa, una semana en Italia y cuatro días en Londres. Se me acumula el trabajo, oyes. Y si el año que viene sale lo de California y Australia, ni os cuento. Voy a tener más peligro que Willy Fog con un bonometro


Hey nena!

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¿Nos volvemos pa Asturies?*


Es que he llegado a Madrid y por un pelín me da algo. 38ºC según nos bajamos del coche, cuando hemos estado a una media de 23-24 ºC. Así me ha pasado que acostumbrada como estaba a dormir con colchita o inclusivemente manta, hoy me ha costado dior y ayuda conciliar el sueño.

Pero sobre todo se echa de menos a la gente que hemos conocido por allá. Qué encantos, qué cielines, qué atentas. Nos han paseado arriba y abajo enseñándonos la su tierrina, descubriéndonos sus rincones más bonitos de día y de noche. Qué gusto oyes, conectar así de bién. Nos hemos reído lo que no está en los escritos, pero también nos ha dado para charlas bien interesantes. En fin, que no voy a repetir lo que cuentan Marcela, Mármara y Farala en sus blogs.

Por lo demás, la casa sigue igual de desastre que antes de irme. Sigo sin internet, sin aire acondicionado y con la estantería por el suelo. Eso sí, la tele ya se ve y los del aire han abierto un agujero en la escayola del cuarto de baño que vendría a confirmar todas las teorías de Stephen Hawking. Menos mal que probablemente el jueves me pire a la playa a seguir vacacionando, ya que la neurona no me da pa más.

*Esta foto de mis tetas es original de Mármara, pero antes de que la cuelgue ella, pues ya la cuelgo yo, que prestóme mucho.

Pa habernos matao 2: el remate de los tomates

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Como habréis supuesto por mi tardanza en actualizar ando de vacaciones. La versión de Farala es bien distinta, ya que según ella lo que ha sucedido realmente es que mi propia casa me ha nominado y me ha expulsado y ahora me veo obligada a actualizar desde su portátil gracias a un módem usb.

Los hechos son más o menos así: cuando se cayó la estantería yo no le di mayor importancia. Mala suerte, pensé. Pero en esto llegaron a Madrid los calores de querer morirse y cuando con mi penúltimo aliento estiré el brazo hasta botón del aire acondicionado, resultó que había dejado de funcionar. Tras muchas llamaditas a los técnicos que están hasta arriba de trabajo en estas fechas y tener que prometerles sexo oral vinieron y resulta que no saben exactamente lo que le pasa al aparato. Pero eso sí, van a tener que picar la escayola del techo del baño para acceder a donde creen que está el problema. Esto de por sí ya era malo, pero al fin y al cabo he vivido toda la vida sin el invento este. Lo que no había yo calculado es que como estamos de obras en los patios de la finca no podemos abrir las ventanas so pena que te caigan unos pedruscos que ríete tú del Everest y como la calle donde vivo tiene bastante tráfico pues tampoco apetece abrir mucho esas ventanas. Total, que he descubierto las bondades del naturismo en mi propio hogar.

Así andaba yo por casa, en bolas y asándome en mi propio jugo con todo cerrado, cuando la cartera llamó a mi puerta (dos veces). Y no era para echar un polvo salvaje sobre una mesa cubiertas de harina, no. Era que traía una carta certificada. Yo que pensaba que sería una multa de aparcamiento y no viendo escapatoria, la recogí. Cual sería mi sorpresa, cuando descubrí, que efectivamente era una multa pero por saltarse un semáforo. ¡200 lereles (140 si pagas en 15 días) y cuatro puntazos del carnet!. Traía hasta una fotito del suceso en la ¿Castellana a las cuatro de la tarde?. Si yo hace meses que no pasaba por ahí y menos por la tarde. En fin, que era de cuando presté el coche unos días a una que yo me sé ¬¬'

Pero esta no era la última sorpresa que me aguardaba, ni mucho menos. Lo peor estaba por llegar: me quedé sin teléfono una mañana y por la tarde tampoco tenía internet. He estado haciendo de pelota de pingpong entre timofónica y orange y cuando me fui de vacaciones (una semana después aún estaba sin solución) y mucho me temo que cuando vuelva seguirán igual. Malditos capullos.

La última jugada que me gastó la casa es que justo el día antes de irme se dejó de ver la tele. No se veía ni un canal. Todos desintocinados desintonizados. ¿Y qué se puede hacer en una casa sin internet, sin teléfono, sin tele y agobiada de calor?. Pues pirarse. Y nada, aquí ando, por tierras astures, ahogando mis penas en sidra, a la fresca, gorroneando internet y ordenador, conociendo bolloblogueras (esa será otra historia) e intentando olvidar que mi propia casa me ha echado de su seno.

Pa habernos matao

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Madrecita del alma querida. Menudo sábado. Me las prometía yo muy felices y el día comenzó cayéndose la estantería (de madera maciza) de mi habitación con toooodos los libros, altavoces y chorraditas varias encima de Tatiana, la chica que viene a limpiar, que se salvó de milagro. Se llevó sólo un rasponazo en la cabeza y un susto morrocotudo. No puedo decir lo mismo de la cadena de música y de mi nueva silla de oficina que ahora tiene un brazo roto. Dos años para comprarla y me dura un mes escaso. Menudos mamones los de los muebles, mira que anclar la estantería en un sólo punto. Cuando pienso que la semana pasada jugaba con mis sobris a darles vueltas en la silla justo delante de la estantería...

En fin, no contentos con eso, un poco después de llevar a Tatiana a su casa en Villaverde, recibo una llamada en el fijo de casa.

Yo: ¿sí? dígame.

Anónimo sospechos@:... click (y empieza a oirse música)

Yo: dígameeeeeee

Anónimo sospechos@: Hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo

Yo (madre mía que la más grande llama a mi puerta): ¿hola?, pero ¿quién es?

Anónim@ sospechos@: que mi cuerpo no tiembla de ganas al verte encendido, y tu cara, y tu pecho y tus manos parecen escarcha y tus besos, que ayer me excitaban, no me dicen nada

Yo (flipanding in colours): ¿¿eres tú, farala??

Anónimo sospechos@: Y es que existe otro amor que lo tengo callado, callado
escondido y vibrando en mi alma, queriendo gritarlo

Yo (pensando en si habría hecho algo merecedor de semejante temazo): ¿¿¿holaaaaa???

Anónim@ sospechos@: ya no puedo ocultarlo, no puedo callarlo, no puedo,
y prefiero decirlo y gritarlo a seguirte fingiendo. Lo siento mi amor, lo siento,
lo siento mi amor, lo siento

Yo: pues no lo sientas tanto y dime quién eres... ¿farala?

Anónim@ sospechos@: Hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo, que mi cuerpo no tiembla de ganas a verte encendido, y tu cara, y tu pecho y tus manos parecen escarcha y tus besos, que ayer me excitaban, no me dicen nada

Yo: pues hija, ya podías haberlo dicho anoche mientras ya tu sabes mi amol...

Anónim@ sospechos@: Y es que existe otro amor que lo tengo callado, callado
escondido y vibrando en mi alma, queriendo gritarlo. Ya no puedo ocultarlo, no puedo callarlo, no puedo, y prefiero decirlo y gritarlo a seguirte fingiendo

Yo: huys, ¡¡lo que me faltaba por oír!!. ¿Pero cómo tienes tanto morro?. Tía por lo menos dímelo a la cara, que esto es de lo más cutre y rastrero que he visto en mi vida.

Y la música seguía sonando mientras yo me callaba porque obviamente Anónimo sospechos@ no iba a soltar prenda.

Yo (mosqueada en grado sumo): ¿vas a contestarme?

Toda la respuesta de Anónim@ sospechos@: una ranchera de la Dúrcal. Aaaaaah no. Ahí sí que no, vamos hombre, que me tiré un año entero oyendo narcocorridos y desde entonces la música mexicana me sobrepasa ampliamente.

Yo: ¡¡¡me cagoentostusmuertos!!!... anda tía, ¡pírate!.

Y colgué el teléfono. Luego me lo pensé mejor y me dije a mí misma ¿y si no ha sido farala?. Casi mejor la llamo.

Yo: hola. ¿Me has llamado al fijo hace un momento?

Farala (extrañadísima y con pintas de no saber de qué iba la historia): pues no. Sé que tengo tu fijo por alguna agenda, pero ni siquiera lo llevo en la memoria del móvil. ¿Por qué?

Yo: ah no, por nada ¬¬'

Las preguntas que me surgen son... ¿la gente ya no queda para cortar?. O, aún en el caso de cortar rastreramente por teléfono, ¿no puedes decírserlo de palabra?. Y poniéndonos en el caso de dígaselo con flores música, ¿no puedes escoger una canción menos cutre?.

En fin, así estaba yo luego para el Orgullo, que entre unas cosas y otras no sabía si iba o venía. Qué calor, por dior. Qué lentitud, calculo que vimos 6 o 7 carrozas máximo. Qué de gente. Yo creo que a mí no me ven en otra de éstas a no ser desde un balcón como la mísmísima duquesa de Alba en la semana santa sevillana o me voy a celebrarlo a otra ciudad.

Quedamos con Izel y Bruge, aunque por el camino nos encontramos con más gente. Eso sí, Elenita causó furor con un megáfono. Todo el mundo descojonado con sus proclamas. La más popular: "Me gustan los pastelitos, me gustan los bombones, me gustan los croissants, pero sobre todo me gustan... los bollos". Así vienen las nuevas generaciones chicas, andaos con ojito.

Después de dejar a la niña en casa y cenar, intentamos tomarnos algo en Chueca, pero una barrera invisible de olor a meado reconcentrado y recalentado nos echó para atrás. Eso y que yo iba en chancletas y no estaba dispuesta a poner mis lindos pies en semejante ascazo. Nos quedamos por Tribunal y a las 2 y pico estábamos de vuelta en taxi porque me dolía un talón. Así de sosas fuimos. Será que nos hacemos mayores.

Y esto es todo lo que tengo que decir sobre el fin de semana. Espero que con este post kilométrico que me ha salido, Ave me dé la dispensa y no pida publicar hasta dentro de otros siete días.

Editado a petición de la fandelosvidrios


Hala la mañosfeeeraaa!

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Mucho veo escrito este lunes resacoso. ¿Qué puedo decir de este fin de semana?. Estuve en Zaragoza, eso seguro, y Farala también venía. A partir de ahí es todo un enorme borrón en mi memoria. Sólo sé que empezamos muy modositas en una terraza tomando un helado con Club, Superbatu, Cuquina, la Menol y Adelfa y lo siguiente que recuerdo es otro helado en la plaza del Pilar con Ave, Señora M, Olga y su ratita, Adelfa, Club y Superbatu. Qué malo es el alcohol.

Ahora si alguien fuera tan amable de explicarme dos puntos comillas

¿por qué aún me retumban los oídos a ritmo de batucada?

¿vieron realmente mis ojos a la superbatu y a club bailando al ritmo de conexión tijeras?

¿qué leches es un cuesco de cabra?

¿será verdad que le hice ojitos tiernos a un hamster?

¿por qué salió una camarera despavorida ante el ataque de club y la menol?

¿me empitoné en medio del desfile del orgullo maño?

¿existen los casio de oro o lo he soñado?

¿por qué me cagó una paloma al irme de Zaragoza y un pájaro hizo idem cuando llegué a Madrid?

¿pisé el mítico Fangoria y paré sólo para mear?

No sé, creo que son demasiadas preguntas (y las que me dejo en el tintero). Lo que pasó allá, queda entre la mañosfera y yo.

No quisiera terminar sin dedicar un video a la fandelosvidrios, que afirma que las lesbianas tenemos un gusto musical pésimo. Con todo mi cariño, pa ti, guapa, uno de los hits con los que nos deleitaron el sábado la nuit.

A Zaragoza o al pozo

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Este fin de semana hemos decidido Farala y yo irnos para Zaragoza. Elenita se queda con unos amigos y como diría Almodóvar, vamos como vaca sin cencerro. Así que ni corta ni perezosa me dispongo a buscar un hotel, le pongo una velita a Trivago y me aparece un hotel de 5 estrellas a 59 eurillos la noche. ¡No está nada mal!. Démonos un caprichín, pues.

Relleno toooodo el chorrazo de casillas. Le doy al último botón y ¡zas! bofetón en todo el morro me sale un error y que llame a los de Hotels.com. Al menos es un 900, me digo, cosa rara en este tipo de cosas. Marco el número y me sale una tía hablando en inglés. ¡Glups! tengo el inglés en los carcañales, pero coño, para una oportunidad que tengo de hablar en inglés...

Le empiezo a revelar mi rollo: que estaba tratando de hacer una reserva en un hotel y de repente me doy cuenta que a saber en qué parte del mundo mundial andará la tipa esta. Así que le digo que llamo de Ejpaña y no sé si es que le estaba costando entenderme o qué pero inmediatamente me ofreció una interlocutora española. Vengaaaa. Y viene una mujerica saludando:

Mujerica: buenos días
Yo: buenas tardes
Mujerica: ¬¬'
Yo: es que intentaba hacer una reserva para el chupihotel éste y al final de todo el proceso me ha dado un error.
Mujerica: (le traduce todo esto a la que me estaba atendiendo primero). ¿Me da el número de seguimiento?
Yo: en ningún momento me ha aparecido ningún número de seguimiento.
Mujerica: (le traduce otra vez a la otra y luego me traduce a mí lo que dice). ¿Y el número del localizador?
Yo: oiga que es que no me ha salido ningún número de nada.
Mujerica: (vuelve a traducir)
Yo (pensando): menudo coñazo lo de la intérprete si lo sé no digo nada, cagontóloqueseremenea.
Mujerica: ¿de dónde llama?
Yo: vengo de la web de hotels.com
Mujerica: (traduce y la otra responde) es que nosotros no llevamos nada de hoteles. Esta es una empresa de chuputruskis (no me acuerdo).
Yo: (juer haber empezado por ahí, ¿qué pasa con la tía esta?, ¿no sabe para quién trabaja?). A lo mejor me he equivocado al marcar. ¿Estoy llamando al 900000000?.
Mujerica: no se lo puedo decir.
Yo: (ostras pedrín ¿a dónde coño estaré llamando?. lo mismo a la mismísisma central del MI5) ¿pero cómo que no me lo puede decir?
Mujerica: es que en esta empresa llevamos cientos de números y no sabría decirle si ese es uno de los nuestros.
Yo: (hala tócate los pinrreles). pues nada, muchas gracias por nada todo y adiós.

A continuación, acordándome de todos los muertos de hotels.com y con más miedo que vergüenza, vuelvo a marcar. Esta vez me responde un tío en inglés (nuevamente) pero se identifica como de hotels.com. ¡Vamos avanzando!

Yo: hola que es que me pasa esto. ¿Podría hablar con alguien en español?
Mujerico: es que estoy solo
Yo: ¬¬' bueno pues nada, que no he podido hacer mi reserva.
Mujerico: ¿para qué hotel era?
Yo: para hotel chupiguay en Zaragoza
Mujerico: ¿dondeeee?
Yo: (con mi mejor acento de Cambridge) Saragossa
Mujerico: ¿podría darme su email?
Yo: sí por supuesto.

Hay que explicar que mi email serio y formal son mis iniciales (nombre compuesto) más el apellido y tengo un apellido más largo que una meada cuesta abajo, y por supuesto, a mitad de camino deletreando me perdí. Y yo venga a insistir. Hasta que va y me corta (y menos mal porque acabo de darme cuenta de que no sé cómo se dice arroba en inglés).

Mujerico: a ver si lo tengo bien: charlie-bravo-mike-delta...
Yo: (flipanding como si estuviera en una peli de Rambo!!). Sí, así es.
Mujerico: pues no lo veo
Yo: pues apañados estamos
Mujerico: ¿es usuario registrado?
Yo: pues no, pero ponía que no hacía falta registrarse.
Mujerico: ah entonces por eso no aparece, espere un momento... sí, aquí está. Hotel chupiguay, día 27 de junio, una habitación doble.
Yo: correcto.
Mujerico: el problema que hubo es que durante su proceso de reserva varió el precio de la habitación.
Yo: (ya me extrañaba a mí el chollazo). ¿Y cuál es el precio ahora?
Mujerico: 85 euros.
Yo: pues va a ser que me busco otro hotel (que no están las cosas para tonterías)
Mujerico: con dios, pues.
Yo: (anda y que te dén) hasta luego.

Comentando la jugada con Farala me decía que seguro que era mentira lo del precio de la habitación, que es el cebo para que llames. Yo la verdad, si es así no entiendo la estrategia, ya que lo único que consiguen es cabrearte después de ponerte la miel en los labios y estar ahí perdiendo el tiempo, te quedas sin reserva.

En fin, emperrada como estaba (ni que fuera maña oyes), volví al ataque con Trivago. Localizo otro hotel, esta vez a través de Barceló Viajes, relleno todo el formulario con sus múltiples pasitos, meto el número de la tarjeta le doy al botoncico y ¡voilá, otro error!. ¡Que no se ha podido hacer el cargo en la tarjeta, que de momento la reserva no queda confirmada y que llame a los de atención al cliente y esta vez es un 902 mecagüenelinternetdeloscojones.

Cuando llamé me aseguraron que no había problema, que todo solucionado, que no pasaba nada, que el precio era el que decían en la web y blablabla. Yo no las tengo todas conmigo y lo mismo dormimos debajo de un puente del Ebro con la fresca. Pero este fin de semana vamos a Zaragoza, lo juro por mis muertoooooooooossss, se pongan los de los hoteles como se pongan. Se prepare la mañosfera.

Y para ir calentando motores para el Orgullo os dejo una petardez

Viajar ensancha la mente

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Ya actualizo, yaaaaa y no voy a colgar sólo un vídeo del youtube. Al grano.

Veíamos Farala y yo el siguiente vídeo





y me preguntó si ahora que tengo tiempo, haría un viaje así, en plan autoconocimiento. Llamadme loca, pero la verdad es que no me veo un año dando vueltas por un país extranjero (sobre todo con tan pocas posibilidades de comunicación por mi parte) tirando de un carrito con todas mis pertenencias. A mí, más que un viaje de autoconocimiento, me parece un viaje de desconexión, de cortar con todo lo conocido, de dejar espacio para otra cosa que va a llegar.

Por otra parte, un viaje así creo que puede cambiarte completamente porque aquello que dijo el poeta (caminante, no hay camino, se hace camino al andar) es una verdad como un templo. Incluso a veces se puede recorrer un trecho larguísimo sin ni siquiera moverse del sitio, pero ese ya es otro tema.

La pena es que tal y como está montada la vida de hoy en día, a ver quién es la guapa que puede permitirse estos lujos de iniciar un viaje sin prisas y sin fecha de vuelta. Aún recuerdo el único viaje organizado que hice en pareja. Ella renegó para siempre después de la experiencia y me hizo prometer que una y no más. Y no es que nos lo pasáramos mal, sino que el que le trajeran y llevaran de un lado a otro a toque de corneta no era lo suyo, pero también hay que reconocer que por nuestra cuenta no hubiéramos visto la mitad de las cosas.

Así que las preguntas para estas fechas tan indicadas son:
1. ¿viajera o turista?.
2. ¿cuál sería el viaje de vuestros sueños y por qué?